LUCHA LIBRE PROFESIONAL
Bueno amigos espero que este Blog sea para hablar y comentar sobre la lucha libre profesional de Colombia y de las empresas que existen en el mundo y porque no de sus nuevos valores de las escuelas que existan en nuestro País de las leyendas que hicieron historia aquí y representando a Colombia en los cinco continentes por nombrar algunas estrellas como Tigre Colombiano, Henry London, Memo Díaz, As Negro, Rudo Martin, Rayo de Plata, El Búfalo, King Kong, King Brayner, El Siniestro, Rayo de Oro,
Categoría: Deportes

Posteado por LUCHALIBREX en 09/06/2008 22:05
SUPLANTACIÓN La lucha libre en carne propia SOHOO
Parte # 1) La lucha libre en carne propia
Se dice que la lucha libre es un montaje. Que todo lo que sucede en el ring está preparado y que, antes que un deporte, es solo un espectáculo. ¿Qué hay de cierto en todo esto? Un periodista de SoHo entrenó, se preparó, peleó y supo cómo es ser un luchador.
Por: JUAN ANDRÉS VALENCIA
FOTOGRAFÍA: CAMILO GEORGE © 2007
—¿Y usted qué hace aquí? Me preguntó en el camerino El Psicópata, con acento ecuatoriano y cara de asombro.
—También voy a luchar— respondí a secas, mientras me probaba mi indumentaria y veía cómo los otros luchadores hacían lo mismo.
—Pero así no parece luchador. Más bien póngase esto.
Miré sus calzones elásticos negros y entendí que la sobriedad también hace parte de la lucha libre, a pesar de los disfraces carnavalescos que muchos usan. Entonces me quité los de color rosado fluorescente que llevaba puestos encima de una trusa negra —a manera de superhéroe— y me los medí. Al verme en el espejo aprobé el atuendo que también incluía unas botas blancas, una capa negra y una máscara azul brillante con bordes plateados. Mis 100 kilos de peso y 1,86 m de estatura encajaban bien en este "disfraz".
Siempre se ha especulado que la lucha libre es un show montado para entretener y que sus golpes, las llaves y movimientos acrobáticos son simulados. Se dice que todo es un montaje. Y yo me encontraba a escasos minutos de poder confirmarlo o desmentirlo. Afuera, en las graderías del Coliseo Evangelista Mora de Cali, cuatro mil personas vociferaban expectantes, calentando el ambiente del
I Campeonato de Lucha Libre Extrema, para el cual me había preparado durante dos interminables meses.
Entrenamiento para masoquistas
La Arena Policarpa, enclavada en plena calle 3 sur con décima de Bogotá, es un lugar versátil: por la mañana sirve como comedor infantil y de noche se transforma en el espacio donde practican, en promedio, once luchadores profesionales, los martes, jueves y sábados. El gimnasio corre por cuenta de cada quien y el entrenamiento, con un costo mensual de cincuenta mil pesos, suele ser agotador. Un día normal empieza en un cuadrilátero de veintiséis metros cuadrados con todo tipo de ejercicios, saltos mortales, caídas sonoras y muchos golpes. Para un principiante como yo las secuelas son contundentes: dolores de nuca y espalda, espasmos musculares y la frustración de abandonar el entrenamiento apenas a los cuarenta minutos. Si a esto se le agregan los fuertes dolores de cabeza y los mareos, el resultado es desalentador.
Entiendo rápidamente que la clave es acostumbrar el cuerpo al sufrimiento, en tratar de volverlo insensible al dolor. Por eso los entrenamientos son muy fuertes y en ellos se gastan muchas calorías, razón suficiente para consumir proteínas en alimentos como pollo, pescado, frutas y verduras. Y esta fue, precisamente, mi comida mientras intenté ser luchador.
Pasado un mes, cuando pensé que me había habituado al ritmo de los entrenamientos, vino lo más duro. Makoto Morimitsu, un luchador japonés, me hizo arrodillar para patearme el pecho y la espalda diez veces seguidas. El Último Chingón, un mexicano que siempre entrena con su hijo de diez años, decidió ser más exigente: me hizo acostar en el ring y junto con Makoto se lanzaron cinco veces cada uno, desde la cuerda más alta (a 2,15 metros del suelo) contra mi estómago, cayendo con sus pechos y sus cóccix. Algo apenas natural, al haberles dicho desde un principio que me trataran como a un profesional más. Afortunadamente mi contextura ayudó a que no quedara fuera de combate tan rápido.
Comentarios (1):
El 5/08/2008, a las 08:38:13,
karina urrego
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dijo:
necesito un entrenamiento de lucha libre para mujeres en bogota realmente lo deseo